Hace unas semanas cuando estábamos organizando nuestros calendarios de entrevistas para la página web, nos encontramos navegando entre los diferentes emprendedores que este hermoso país nos brinda. El que hoy les vamos a presentar es ni más ni menos que @ecodetallespanama. Emprendimiento dirigido por Marcela Martínez, con raíces argentinas pero enamorada de Panamá desde hace ya más de 7 años. Asistió puntual a la entrevista junto a su hija Valeria, una de sus 5 apoyos más grandes para iniciar este trayecto que ahora le venimos a contar… 

Desde nuestra parte deseamos poder transmitirle la misma energía qué Marcela nos transmitió al momento de contarnos sobre sus actividades, sus objetivos y su filosofía de vida. 

 

Nos gustaría que nos cuentes sobre ti: Hace cuanto vives en Panamá, de donde eres y cual es tu profesión…

Mi nombre es Marcela, soy de Argentina hace 7 años que estamos en Panamá, descubrí este país en unas vacaciones y me enamore, luego surgió la posibilidad del traslado y hoy estamos acá con mi familia. Soy de profesión maestra, pero en realidad lo principal, soy Mamá de 5: Natalia, Matías, Valeria, Luciana y Tomas así que fue todo un desafío venir a Panamá. 

Marcela Martinez

Marcela Martinez

Fundadora de Ecodetalles Panamá

Soy de: Argentina

Mi Profesión: Maestra & Mamá

Mis Hobbies: Enseñar y crear manualidades

Mi Consejo para los Emprendedores: Que siempre sigan sus sueños.

“Es importante crear consciencia que no todo es dinero y comprar, sino que es más importante la satisfacción personal…” 

¿ ¿Cómo Nació tu Emprendimiento? 

 

Al llegar a Panamá note una ausencia de proyectos con conciencia ambiental por lo que presente un proyecto en la Alcaldía que se basaba en la creación de manualidades fabricadas con las cosas que tuviéramos a mano en el parque: ramas, hojas, piedras y demás… En ese momento noté una lejana preocupación por el tema de la re-utilización pero no me quede de brazos cruzados. Mi cabeza y mis manos en conjunto comenzaron a investigar y a jugar creando manualidades para mi hogar, simplemente como un hobbie. Mis hijas, al ver todo lo que estaba haciendo, me impulsaron a mostrar mis trabajos, a mostrar mi forma de crear, ellas fueron las encargadas de incursionarme en el mundo de las redes sociales como Instagram. De ahí, comencé a conocer gente con los mismos ideales y me han invitado a muchísimos eventos como voluntaria para mostrar todo lo que se puede hacer con solo los materiales que tenemos a mano. 

Ahora mismo estoy dictando talleres gratuitos en FAS, fundación en Ciudad del Saber, una vez al mes, convocamos ahí a la gente, ellos van a llevar sus materiales para reciclar: lata, vidrio, papel, lo que sea y de ahí comenzamos a crear. El mes pasado hicimos un taller de bolsas hechas con suéteres junto a los voluntarios de la fundación.

¿Quieren que les cuente una anécdota graciosa? Después de dictar este taller y de hacer las bolsas encontré un cartón de un televisor gigante, dibuje un árbol en el, y gracias a q siempre llevo mis colores conmigo, me puse a dibujarlo, los que habían participado en el taller comenzaron a colocar tapas de botellas en sus ramas. La segunda etapa de ese árbol la llevaremos a cabo a finales de mes. 

 

Pero siempre has estado en el rubro de las manualidades como contabas…

Sí.Gracias a ser maestra, uno es capaz de imaginar, ingeniar, crear cualquier cosa. Nuestro trabajo se basa en motivar y sacar adelante a los alumnos con todos los recursos que tengamos a nuestro alcance. 

Por lo tanto, gracias a mi imaginación y mi profesión, siempre estuve adentrada en el mundo de las manualidades. Un trabajo súper autodidacta. 

 

¿Qué servicios brindas? Por qué por ejemplo vimos que dictas cursos para niños en fiestas ¿Cómo te has diversificado desde que iniciaste el emprendimiento? 

La idea de este emprendimiento siempre fue de usar lo que se tuviera a mano y sin necesidad de gastar dinero por lo tanto estoy abierta a las propuestas que se presenten.

Me ha tocado crear manualidades y juego con botellas en cumpleaños de niños donde al final tanto padres como niños terminaban entusiasmados.

También me han llamado de empresas interesadas en que dicte talleres de alguna técnica específica en sus instalaciones.

Y además, dictó estos talleres de diferentes técnicas utilizando materiales diversos tales como lana, tela, pintura, decoupage, etc…Con poco se pueden renovar prendas, manchas un jean con cloro y lo renovamos pintándolos por ejemplo. Actualmente, estos talleres los dictó en San Francisco y pronto voy a realizarlos en el Cangrejo.

 

¿Trabajas con todas las edades? 

Si tenemos participantes desde chiquititos hasta adultos, vamos a empresas también, allí nos encontramos con adultos entusiasmados, cortando, armando flores, búhos, bigotes y más… ¿Saben qué es lo más bonito? Que sea de la clase social que seas, o la educación que tengas, la manualidad ayuda a encontrarse a uno mismo, es como una terapia

 

Por ejemplo, otros emprendedores nos han contado que por ejemplo una de sus fuentes de inspiración es Pinterest, en tu caso ¿Cual es tu fuente de inspiración?

A mi por ejemplo me encanta mirar que puedo hacer, pero es solo la base, tiene que ser personal, yo no quiero copiar a nadie, no voy a crear algo que yo no lo se hacer, que no es mío. Por ejemplo, me encanta el lettering, pero siento que la letra de cada uno esa es única. Entonces, cuando uno hace un regalo, es mejor que hacerlo con su propia letra, con su propio toque. 

 

¿Tienes alguna técnica favorita con la que trabajar? 

No, me gusta todo, mis hijas siempre me preguntan qué voy a hacer con las cosas y siempre les digo que las dejen ahí, que en algún momento las voy a usar. Cuando me inspiro, comienzo a revolver todo y no puedo comer hasta terminar mi creación. Una vez terminada, me quedo tranquila. 

 

Típica artista, una oleada de inspiración… 

Me pasó cuando hice la Frida para mi taller, hasta que no la termine, no comí. 

Ahora tenemos un proyecto súper bonito, me convocaron de una Universidad, para hacer un taller, para 300 chicos. Desde la Uip nos invitaron a Kuna Nega, en el Cerro Patacón, donde están todos los desechos que van de Panamá. Fuimos a la escuelita del Cerro Patacón y yo debía encargarme de contarles un cuento a los niños. En este caso, mi hija Valeria me animo a sacar el cuento de mi cabeza, ya que tanto ella como Luciana conocen además mi faceta de maestra. Entonces, así fue, al llegar al lugar, comencé a buscar inspiración, vi sus necesidades, vi su escuela, observe la realidad del lugar y de esa manera surgió el cuento. El cuento eran ellos mismos, luego enseñamos a sembrar, llevamos semillas y con botellas plásticas, cortamos e hicimos macetas, y cada uno se llevó su maceta con su semilla. La mamá, el papá, la policía de la escuela, los bomberos, todo el mundo se estaba llevando su creación. En ese evento, mi hija Luciana, que es nutricionista también llevó a cabo una charla de alimentos para ellos, fue una experiencia inolvidable, el lugar, el momento, la situación… 

Los talleres dependen de las necesidades de cada uno, los presupuestos de cada uno, por que siento con poco uno se puede divertir mucho. 

Te adaptas a todo…

Si. Totalmente si. Es de todo un poco. En realidad, como maestra, como profesora, nos preparan en varias situaciones, artísticas, música, declamación, entonces bueno creo que además de estos años de experiencia como maestra, como mamá también. Con 5 hijos, tuve que investigar e ingeniármelas bastante. Cuando eran chicos, llegábamos de la escuela y todos nos sentamos en una mesa a hacer las tareas todos juntos. Todo esta relacionado.

 

¿Cómo ha sido llevar el emprendimiento? ¿Ha sido fácil hacerlo en un país que no es el tuyo?

Ha sido super lindo, mi enfoque nunca fue el de “tener que llegar a tanto…” , lo que más me interesa es la educación, ya que es la base fundamental de todo. Porque si a un niño lo educas, él educara a sus papas. Los niños son los que transmiten los mensajes que dan las maestras, en este caso, los profesores, lo que sea. Los niños son la base fundamental para cuidar. 

Al principio sí fue duro darme a conocer, como yo estaba muy ermitaña en mi casa, encerrada en mis 4 paredes y haciendo artesanías, haciendo manualidades. Pero luego, todo se fue dando de una forma muy natural.

 

Este tipo de emprendimientos ¿Es bien recibido aquí en Panamá? Sobretodo teniendo en cuenta que aquí es sencillo comprar muchas cosas ¿Ha sido fácil dedicarse a esto como negocio, más allá de que te guste mucho y que lo disfrutes, sino económicamente?

 

Yo creo que el beneficio económico no tiene recompensa de la satisfacción de que alguien se sienta de que puede hacer algo con algo que creía que iba a la basura. Eso no tiene precio, el dinero para mi va y viene pero una sonrisa de ver un niño haciendo una bolsa o e ver un adulto que diga “esta es mi bolsa hecha del suéter que me gustaba” no tiene precio. La satisfacción personal de cada persona, sentirse que pudo hacer algo con sus propias manos, eso es precioso. Y esto no es el dinero, esto es ayudar a la gente. 

Cuando estuvimos en Kuna Nega, ver la felicidad de los niños al sembrar su planta y ver a las mamás preguntando cómo cuidarlas, no tiene precio. 

El taller que vamos a hacer con la UIP va a ser igual, porque vamos a ir a zonas carenciadas a dar un taller de muñecos de trapo. Lo que queremos lograr es que los niños que no tienen la posibilidad de ir a un mall y de comprarse un muñeco, aprendan a cómo hacer su propio juguete. Yo solo enseño la técnica, y con eso puedo hacer miles de cosas. Teniendo el conocimiento es posible que salgan mejores ideas, uno solo les da la base y no van a necesitar ir a buscar muñecas, porque las van a poder hacer ellos. 

 

¿Ustedes hacen algo especial para las fechas venideras tal como el Black Friday o Navidad? 

Lo que quisiera es que la gente tome conciencia que no todo es comprar, porque realmente la experiencia de hacer algo con tus propias manos y de regalarselo a una persona especial, no tiene precio. Hacer la tarjeta tiene muchísimo más valor que comprar una tarjeta de $1000. Esa es mi cultura, empezar a que la gente, con lo que tiene en la casa, sea 5 o 10 minutos pueda armar algo. 

Que la cultura de comprar, se convierta en una de comprar inteligente, que no sea para usarlo una sola vez y tirarlo. Si tengo 10 carteras y no se que hacer con ellas, las donó, las re acondiciono, las llevo a arreglar si les falta un botón, un cierre, una correa, lo que sea. Lo ideal es no tirar. ¿Qué pasa si pongo en una alcancía todo el dinero de mis compras y a fin de año me tomo unas vacaciones super lindas con mi familia? Eso no tiene precio. 

 

Como emprendedora ¿cual es tu consejo para los que están en ese camino?

Qué sigan su sueño, yo tenia esto hace años y bueno gracias a Dios y al apoyo de mis hijos aquí estoy.

 

Y tu mayor reto como emprendedora…

Personalmente, me encantan los desafíos y que me digan hay que armar proyectos. Tengo miles en mi cabeza, solo ir a ver con que material. Este proyecto es personal, son con mis fondos solamente.

 

Ese es un reto por ejemplo entonces, el económico… 

Si, por que hay veces que quiero hacer más cosas y en realidad el bolsillo no alcanza. Por eso también esto de reutilizar lo que ya tengo y brindar talleres de eso mismo, para enseñar.

 

¿Cuál es la reacción que has visto en los adultos? Por ahí los adultos somos más reacios ya que venimos con un patrón determinado, como has visto su evolución, su recibimiento…

Mira, cuando hemos llegado con los talleres, la gente esta super entusiasmada, como si volvieran a la escuela… Vuelven a ser niños porque están creando y es algo muy personal, mucho más personalizado. Por qué son cosas que se hacen a mano, cocemos, pegamos, recortamos, no hay nada hecho con computadora.

Todo se basa en volver a las raíces de hace muchos años, cuando no existían muchas cosas que son fáciles de adquirir como ahora. 

Crear consciencia que no todo es dinero y comprar sino que se basa más en la satisfacción personal. 

Los invitamos  a seguir a Marcela en su Instagram: @ecodetallespanama donde van a poder encontrar sus talleres y todas sus actividades.