¿Alguna vez te has preguntado por qué “odias” tu trabajo? ¿Es la gente, lo que hago, o es algo completamente distinto? Los estudios muestran que la gente está cada vez menos contenta con su trabajo y su vida personal.

Aunque esto puede no sonar mal para algunos, se considera que ha habido una disminución significativa de los niveles de felicidad desde principios de la década de 1990. Cuando uno se sumerge más en los números, pasar tiempo en Internet, escuchar música a solas y usar los medios sociales son actividades que se correlacionan con la infelicidad.

Estos datos son muy interesantes, ya que son precisamente todas las actividades que se encuentran en nuestras computadora o teléfonos celulares. Otro punto interesante es el hecho de que estas actividades son todas las cosas que se suelen hacer en el trabajo.

Aquí hay 3 preguntas para ayudarte a reflexionar por qué odias tu trabajo y qué puedes hacer para cambiar las cosas:

1. ¿Te Estás Concentrando Sólo en lo Negativo?

Si escuchas programas de empresarios o motivacionales, es probable que cuestiones tu felicidad en el trabajo. Mientras escuchas otros empresarios hablar sobre sus viajes y el éxito que encontraron, quizás te cuestiones tu propio compromiso y surja una pregunta un poco incomoda: ¿Quieres vivir la vida de tus sueños o simplemente hablar de ello?

Lo mismo puede pasar cuando se navega por las redes sociales o cuando se escucha música para pasar el tiempo. A medida que experimentas los éxitos y las emociones de otros, inmediatamente empiezas a comparar tu vida con la de ellos. Cuando ves a alguien tomando vacaciones, comprando un vehículo nuevo o haciendo crecer a su familia, empiezas a sentirte algo incomodo.

Lo que quizás hayas notado es que estas actividades generalmente hacen que te concentres en lo que no te gusta de tu trabajo. Puede ser que pienses que ese trabajo te está impidiendo comenzar tu propio negocio, o puede ser algo completamente diferente.

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Sin embargo, si quieres empezar a amar tu trabajo de nuevo, vas a necesitar concentrarte en las cosas que amas.

Al concentrarse en lo positivo, te permites recordar por qué aceptaste el trabajo en primer lugar. Si la paga era un 10% más alta que la paga de tu trabajo anterior, entonces eso es algo que debes recordarte a ti mismo cuando enfrentes situaciones difíciles. Si aceptaste el trabajo debido a la proximidad a tu casa o a la combinación de trabajo y vida privada, entonces concéntrate en ese aspecto de tu carrera.

Al recordarte continuamente por qué odias tu trabajo, sólo vas a enfocarte en las cosas malas.

Cuando te concentras en lo negativo, puedes preguntarte a ti mismo:

¿Por qué me quedo en este trabajo?
¿Por qué mi carrera está estancada?
¿Por qué la peor gente sigue siendo ascendida?
¿Realmente necesito lidiar con esta tontería?

La respuesta suele ser porque te sientes atascado de alguna manera. Por mucho que odies trabajar, odias la idea de no trabajar aún más.

El miedo al fracaso es algo que cada uno de nosotros encuentra. Sin embargo, evitar el fracaso casi siempre va a llevar al arrepentimiento.

2. ¿Estas Quedándote con un Jefe Indiferente?

La persona para la que trabajas y la cultura que ayudan a crear juegan un papel decisivo en el hecho de que disfrutes o te disguste trabajar. Los estudios muestran que el 92% de los empleados son más propensos a permanecer con un empleador empático. Ahora piensa en esto por un momento, el 92% de las personas no disfrutan de sus trabajos. El 92% de las personas no están satisfechas con su avance profesional o su salario, pero están más dispuestas a permanecer en su trabajo de todos modos.

Cuando le cuentas a tu jefe tus sueños y ambiciones, es bueno tener a alguien que quiera ayudarte a alcanzarlos. Incluso si no siempre tienen éxito en sus esfuerzos, es bueno saber que les importa. Una encuesta reciente de Gallup dice que el 37% de los empleados considerarían dejar su trabajo actual si su nuevo trabajo les permitiera trabajar a tiempo parcial a distancia.

Hay muchas razones por las que trabajar desde casa es atractivo para tantos profesionales. Si tienes una familia, entonces trabajar desde casa podría permitir la flexibilidad de atender los asuntos de la familia de una manera más efectiva.

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Si vives en una ciudad con mucho tráfico, trabajar desde casa te puede ayudar a evitar estar sentado en la hora pico todas las mañanas y todas las noches. ¿No odiarías menos el trabajo si no estuvieras atascado en el tráfico de la hora pico todos los días?

La empatía ayuda a los empleados a sentirse valorados. Cuando uno expresa preocupaciones o dificultades y alguien está interesado en ayudar a aliviar ese malestar, se siente bien. Una vez más, el resultado final no siempre es tan importante como saber que alguien se preocupó lo suficiente como para preguntarte cómo estás.

Si te encuentras en una situación laboral en la que te falta empatía, te sugiero que empieces a ofrecerte como voluntario y que ayudes a los demás. Ayudar a otros es una buena manera de evitar que te disguste el trabajo porque te obliga a concentrarte en las necesidades de los demás. Y si te ofreces como voluntario a través de iniciativas que se llevan a cabo en tu oficina, entonces podrás conectarte con tus compañeros de trabajo. Estas relaciones podrían añadir una nueva dimensión a tu vida laboral que te ayude a disfrutar de tu trabajo.

Si tu empresa no tiene ninguna oportunidad de voluntariado, entonces esta puede ser una gran ocasión para que comiences una. Además de ser la punta de lanza de un proyecto que te apasiona, esta es una gran oportunidad para que muestres tus habilidades de liderazgo a la compañía. A medida que construyas una relación a través de estas oportunidades, podrás posicionarte para nuevas oportunidades dentro de la organización.

3. ¿No estás Haciendo lo que Realmente Amas?

Quizás encontrar  la respuesta al por qué odias tu trabajo, es más fácil de lo que crees. La ecuación para pasar de “Odio trabajar” a “Me encanta trabajar” se basa en hacer más cosas que amas y menos cosas que odias.

Encontrar lo que amas no es una tarea fácil. Es probable que hayas dejado tu primer amor en la adolescencia. Una vez que te convertiste en adulto, pensaste que todas tus decisiones debían basarse en ser un adulto responsable. Si bien esto suena bien para mucha gente, en última instancia es la principal razón por qué odias tu trabajo al igual que lo hacen los demás. Están haciendo lo que creen que todos los demás están haciendo, y de alguna manera lo están haciendo. El problema es que están obteniendo los resultados que todos los demás están obteniendo.

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Si deseas cambiar tus resultados, entonces tómate un momento y piensa en el trabajo de tus sueños. Escribe todas las cosas que puedas sobre lo que hace que este sea el trabajo de tus sueños. Esto puede ser cualquier cosa desde la ubicación, el salario, las responsabilidades o la industria.

A continuación, tómate unos minutos y enumera todo lo que tiene en común con el trabajo de tus sueños. Aunque no parezca posible, te darás cuenta de que tu trabajo actual tiene algunas cosas en común con el trabajo de tus sueños. Una vez que enumeres los puntos en común, mira si hay alguna oportunidad de hacer más cosas que amas en tu posición actual.

Esto puede incluir cualquier cosa, desde seguir de cerca a otros grupos, cambiar de departamento, o simplemente cambiar el enfoque en tu rol actual. Si tu trabajo es 60% de interacción con los clientes y 40% de trabajo administrativo, pero no te gusta interactuar con los clientes – mira si puedes ajustar tu horario para que sea 60% de trabajo administrativo y 40% de cara al cliente.

Es importante hablar con tu jefe sobre el trabajo de tus sueños y ver si puede ayudarte a hacer realidad tus sueños.

Si sientes que tu jefe no es necesariamente la mejor persona para ayudarte a desarrollar tus habilidades, entonces ponte en contacto con alguien de tu red. Puede ser un compañero de trabajo o un amigo de un empleador anterior.

Reflexiones Finales

La meta es convertir tu trabajo actual en el de tus sueños para que puedas disfrutar trabajando de nuevo. Aunque esto no se logre de la noche a la mañana, al comprometerse a hacer estos pequeños cambios en tu forma de pensar y en tus acciones, te encontrarás convirtiendo el odio de nuevo en amor y satisfacción.